Josemaría Escrivá Obras
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Y ya que hablamos de confesores, será oportuno indicar que, según las Constituciones de la Orden, correspondía su presentación al Padre General, y su nombramiento a la Abadesa de Las Huelgas (46). Digamos también que los capellanes y confesores, en virtud de las Constituciones del Císter, no podían ejercer su ministerio sino con la Comunidad y con los familiares y donados de la Comunidad (47).

(46) Cfr. MIGUEL DE FUENTES: op. cit., núm. 10, folio 4, y.

(47) Cfr. LUCIANO SERRANO, op. cit., II, pág. 376.

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