Camino > Mortificación > Punto 190
190

Le hacía el Señor decir a un alma, que tenía un superior inmediato iracundo y grosero: Muchas gracias, Dios mío, por este tesoro verdaderamente divino, porque ¿cuándo encontraré otro que a cada amabilidad me corresponda con un par de coces?

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente