Josemaría Escrivá Obras
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Véncete cada día desde el primer momento, levantándote en punto, a hora fija, sin conceder ni un minuto a la pereza.

     Si, con la ayuda de Dios, te vences, tendrás mucho adelantado para el resto de la jornada.

     ¡Desmoraliza tanto sentirse vencido en la primera escaramuza!

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