Camino > Más de vida interior > Punto 312
312

¡Poder de tu nombre, Señor! —Encabecé mi carta, como suelo: "Jesús te me guarde".

     —Y me escriben: "El ¡Jesús te me guarde! de su carta ya me ha servido para librarme de una buena. Que El les guarde también a todos".

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente