Camino > El plano de tu santidad > Punto 414
414

¡Qué pena, un "hombre de Dios" pervertido! —Pero ¡cuánta más pena, un "hombre de Dios" tibio y mundano!

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente