Josemaría Escrivá Obras
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Padre: ¿cómo puede usted aguantar esta basura? —me dijiste—, luego de una confesión contrita.

     —Callé, pensando que si tu humildad te lleva a sentirte eso —basura: ¡un montón de basura!—, aún podremos hacer de toda tu miseria algo grande.

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