Camino > Postrimerías > Punto 742
742

Aquellos cuadros de Valdés Leal, con tanta carroña distinguida —obispos, calatravos— en viva podredumbre, me parece imposible que no te muevan.

     Pero ¿y el gemido del duque de Gandía: no más servir a señor que se me pueda morir?

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente