Josemaría Escrivá Obras
793

Proselitismo*. —Es la señal cierta del celo verdadero.

* El término “proselitismo” deriva de “prosélito”, con el que se designa en la Biblia a quien, procediendo de otro pueblo, se preparaba para acoger la fe judía. La Iglesia asumió esta palabra analógicamente: ya san Justino, por ejemplo, hablaba de “hacer prosélitos” para referirse a la misión apostólica de los cristianos, dirigida a todo el mundo (cfr. Mc 16,15). Muchos autores espirituales –y entre ellos, san Josemaría– han empleado el término “proselitismo” en ese sentido, como sinónimo de apostolado o evangelización: una labor que se caracteriza, entre otras cosas, por un profundo respeto de la libertad, en contraste con la acepción negativa que este vocablo ha tomado en los últimos años del siglo XX. En el surco de esa tradición, san Josemaría utiliza aquí la palabra “proselitismo” con el significado de propuesta o invitación con la que los cristianos comparten la llamada de Jesucristo con sus compañeros y amigos, y abren ante ellos el horizonte de su Amor (cfr. Camino, nn. 790, 796).

Anterior Ver capítulo Siguiente