Josemaría Escrivá Obras
159

Por mi miseria, me quejaba yo a un amigo de que parece que Jesús está de paso... y de que me deja solo.

    —Al instante, reaccioné con dolor, lleno de confianza: no es así, Amor mío: yo soy quien, sin duda, se apartó de Ti: ¡ya no más!

Anterior Ver capítulo Siguiente