Forja > Derrota > Punto 213
213

Cuando hayas caído, o te encuentres agobiado por la carga de tus miserias, repite con segura esperanza: Señor, mira que estoy enfermo; Señor, Tú, que por amor has muerto en la Cruz por mí, ven a curarme.

    Confía, insisto: persevera llamando a su Corazón amantísimo. Como a los leprosos del Evangelio, te dará la salud.

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente