Josemaría Escrivá Obras
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¡Oh, Jesús! Si, siendo ¡como he sido! —pobre de mí—, has hecho lo que has hecho...; si yo correspondiera, ¿qué harías?

    Esta verdad te ha de llevar a una generosidad sin tregua.

    Llora, y duélete con pena y con amor, porque el Señor y su Madre bendita merecen otro comportamiento de tu parte.

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