 |
398 |
 |
Di despacio, con ánimo sincero: nunc coepi! ¡ahora comienzo!
No te desanimes si, desgraciadamente, no ves en ti la mudanza, efecto de la diestra del Señor...: desde la bajeza tuya, puedes gritar: ¡ayúdame, Jesús mío, porque quiero cumplir tu Voluntad..., tu amabilísima Voluntad!
|
 |
|