Josemaría Escrivá Obras
398

Di despacio, con ánimo sincero: nunc coepi! —¡ahora comienzo!

    No te desanimes si, desgraciadamente, no ves en ti la mudanza, efecto de la diestra del Señor...: desde la bajeza tuya, puedes gritar: ¡ayúdame, Jesús mío, porque quiero cumplir tu Voluntad..., tu amabilísima Voluntad!

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