Josemaría Escrivá Obras
 
 
 
 
 
 
 
 
  Forja > Selección > Punto 856
856

La santidad —cuando es verdadera— se desborda del vaso, para llenar otros corazones, otras almas, de esa sobreabundancia.

    Los hijos de Dios nos santificamos, santificando. —¿Cunde a tu alrededor la vida cristiana? Piénsalo a diario.

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente