 |
910 |
 |
La Iglesia necesita y necesitará siempre sacerdotes. Pídeselos a diario a la Trinidad Santísima, a través de Santa María.
Y pide que sean alegres, operativos, eficaces; que estén bien preparados; y que se sacrifiquen gustosos por sus hermanos, sin sentirse víctimas.
|
 |
|