Surco > Trabajo > Punto 518
518

La labor se te antoja ingrata, especialmente cuando contemplas lo poco que aman a Dios tus compañeros, al paso que huyen de la gracia y del bien que deseas prestarles.

Has de procurar compensar tú todo lo que ellos omiten, dándote también a Dios en el trabajo —como no lo habías hecho hasta ahora—, convirtiéndolo en oración que sube al Cielo por la humanidad.

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente