Surco > Alegria > Punto 60
60

La alegría de un hombre de Dios, de una mujer de Dios, ha de ser desbordante: serena, contagiosa, con gancho...; en pocas palabras, ha de ser tan sobrenatural, tan pegadiza y tan natural, que arrastre a otros por los caminos cristianos.

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente