Surco > Vida interior > Punto 678
678

¡Dichosas aquellas almas bienaventuradas que, cuando oyen hablar de Jesús —y El nos habla constantemente—, le reconocen al punto como el Camino, la Verdad y la Vida!

—Bien te consta que, cuando no participamos de esa dicha, es porque nos ha faltado la determinación de seguirle.

[Imprimir]
 
[Enviar]
 
[Palm]
 
[Guardar]
 
Traducir punto a:
Anterior Ver capítulo Siguiente