 |
755 |
 |
A veces pretendes justificarte, asegurando que eres distraído, despistado; o que, por carácter, eres seco, reservón. Y añades que, por eso, ni siquiera conoces a fondo a las personas con quienes convives.
—Oye: ¿verdad que no te quedas tranquilo con esa excusa?
|
 |
|