Josemaría Escrivá Obras
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Has visto muy clara tu vocación —querer a Dios—, pero sólo con la cabeza. Me aseguras que has metido el corazón en el camino..., pero a veces te distraes, e incluso intentas volver la mirada atrás: señal de que no lo has metido del todo. —¡Afina!

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