Josemaría Escrivá Obras
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Fe con obras

E inmediatamente comienza un dilogo divino, un dilogo de maravilla, que conmueve, que enciende, porque t y yo somos ahora Bartimeo. Abre Cristo la boca divina y pregunta: quid tibi vis faciam?, qu quieres que te conceda? Y el ciego: Maestro, que vea. Qu cosa ms lgica! Y t, ves? No te ha sucedido, en alguna ocasin, lo mismo que a ese ciego de Jeric? Yo no puedo dejar de recordar que, al meditar este pasaje muchos aos atrs, al comprobar que Jess esperaba algo de m —algo que yo no saba qu era!—, hice mis jaculatorias. Seor, qu quieres?, qu me pides? Presenta que me buscaba para algo nuevo y el Rabboni, ut videam —Maestro, que vea— me movi a suplicar a Cristo, en una continua oracin: Seor, que eso que T quieres, se cumpla.

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