Josemaría Escrivá Obras
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Rezad conmigo al Seor: doce me facere voluntatem tuam, quia Deus meus es tu, ensame a cumplir tu Voluntad, porque T eres mi Dios. En una palabra, que brote de nuestros labios el afn sincero de corresponder, con deseo eficaz, a las invitaciones de nuestro Creador, procurando seguir sus designios con una fe inquebrantable, con el convencimiento de que El no puede fallar.

Amada de este modo la Voluntad divina, entenderemos que el valor de la fe no est slo en la claridad con que se expone, sino en la resolucin para defenderla con las obras: y actuaremos en consecuencia.

Pero volvamos a la escena que se desarrolla a la salida de Jeric. Ahora es a ti, a quien habla Cristo. Te dice: qu quieres de M? Que vea, Seor, que vea! Y Jess: anda, que tu fe te ha salvado. E inmediatamente vio y le iba siguiendo por el camino. Seguirle en el camino. T has conocido lo que el Seor te propona, y has decidido acompaarle en el camino. T intentas pisar sobre sus pisadas, vestirte de la vestidura de Cristo, ser el mismo Cristo: pues tu fe, fe en esa luz que el Seor te va dando, ha de ser operativa y sacrificada. No te hagas ilusiones, no pienses en descubrir modos nuevos. La fe que El nos reclama es as: hemos de andar a su ritmo con obras llenas de generosidad, arrancando y soltando lo que estorba.

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