Josemaría Escrivá Obras
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Cada uno de esos gestos humanos es gesto de Dios. En Cristo habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente. Cristo es Dios hecho hombre, hombre perfecto, hombre entero. Y, en lo humano, nos da a conocer la divinidad.

Al recordar esta delicadeza humana de Cristo, que gasta su vida en servicio de los otros, hacemos mucho ms que describir un posible modo de comportarse. Estamos descubriendo a Dios. Toda obra de Cristo tiene un valor trascendente: nos da a conocer el modo de ser de Dios, nos invita a creer en el amor de Dios, que nos cre y que quiere llevarnos a su intimidad. Yo he manifestado tu nombre, a los hombres que me has dado del mundo; tuyos eran, y me los diste; y ellos han puesto por obra tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste viene de ti, exclam Jess en la larga oracin que nos conserva el evangelista Juan.

Por eso, el trato de Jess no es un trato que se quede en meras palabras o en actitudes superficiales. Jess toma en serio al hombre, y quiere darle a conocer el sentido divino de su vida. Jess sabe exigir, colocar a cada uno frente a sus deberes, sacar a quienes le escuchan de la comodidad y del conformismo, para llevarles a conocer al Dios tres veces santo. Conmueven a Jess el hambre y el dolor, pero sobre todo le conmueve la ignorancia. Vio Jess la muchedumbre que le aguardaba, y enternecironsele con tal vista las entraas, porque andaban como ovejas sin pastor, y as se puso a instruirlos sobre muchas cosas.

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