Josemaría Escrivá Obras
1035

No temas la muerte. ¡Es tu amiga!

    —Procura acostumbrarte a esa realidad, asomándote con frecuencia a tu sepultura: y allí, mira, huele y palpa tu cadáver podrido, de ocho días difunto.

    —Esto recuérdalo, de modo especial, cuando el ímpetu de tu carne te perturbe.

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