Josemaría Escrivá Obras
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Un hijo de Dios no tiene ni miedo a la vida, ni miedo a la muerte, porque el fundamento de su vida espiritual es el sentido de la filiación divina: Dios es mi Padre, piensa, y es el Autor de todo bien, es toda la Bondad.

    —Pero, ¿tú y yo actuamos, de verdad, como hijos de Dios?

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