 |
218 |
 |
Sé claro. Si te dicen que vas “a pescarlos”, responde que sí, que eso deseas... Pero..., ¡que no se preocupen! Porque, si no tienen vocación —si El no les llama—, no vendrán; y si la tienen, qué bochorno acabar como el joven rico del Evangelio: solos y tristes.
|
 |
|